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miércoles, 8 de abril de 2026

Irene Gruss/ Silencio

 

Silencio


Es aquí un misterio natural,
aquí donde el silencio es mago,
mi señor. Lo único que cruje es el pasto.
El amor resuena
como un verso antiguo.
Resuena menos que el silencio
y más que los grillos.
Nadie ocupará su lugar, su silla.
Canta conmigo como yo,
con la boca cerrada. Tranquilo como yo despierta
y pone a mover las cosas,
a que hagan su ruido. El silencio sabe
por qué calla; hace decir y calla.
Misterio natural a la hora dorada.




De La dicha (2004), recopilado en La mitad de la verdad (2008), 
ambos en bajo la luna editorial. Y recopilado 
 en POESÍA COMPLETA (ediciones En Danza, 2.021)



Irene Gruss en Casa de América. Madrid.España. 2015













lunes, 31 de agosto de 2015

IRENE GRUSS / UN POEMA



“LA FORNICACIÓN ES UN PÁJARO LÚGUBRE”
                                                                                                        Abelardo Castillo



Escucha cómo cae la lluvia,
como si no hubiera amor ahí
ni luz, nada más líquido, más sonoro,
como si sólo eso quedara,
sin amor sin tiempo
sólo mi mano que cierra casi todo,
tus párpados como a un muerto,
y de a una cada mano tuya, agua en los párpados,
yéndose de cada mano
como se va de una piedra o de un bosque,
sin apuro cae, 
sin malicia, inunda lo que no debería,
escucha cómo cae
solamente,
como si nadie viviera ni me tocara ahora
o nunca me tocara
salvo lluvia
como si la fornicación fuese congoja pura,
un pájaro lúgubre,
escucha, escucha cómo cae
mi cabeza en el magma de tu axila,
sin amor, sin tiempo, 
disonancia,
como si esto o lo otro
o lo de más allá
acabara siendo lluvia,
algo de placidez
o de borrasca,
como un náufrago que espera no la isla
sino la nada, como si no hubiera tiempo, amor,
y un pájaro lúgubre gritara la desesperación del mundo
lluvia sobre un techo de zinc,
y fuera eso, 
lluvia que cae sobre un techo de zinc,
el mundo sin necesidad,
como un pájaro que pierde el vuelo y cae
extenuado, apenado de sí mismo,
sostuvo el cielo allá arriba
entre las alas, y ahora, no pienses,
escucha,
no, así no, por qué así, 
escucha cómo cae la lluvia.




De La dicha (bajo la luna, 2004), recopilado en La mitad de la verdad (bajo la luna editorial, 2008)




El blog de Irene ;

casta diva: Como si esto o lo otro o lo de más allá: “LA FORNICACIÓN ES UN PÁJARO LÚGUBRE” 





Irene Gruss
en España presentando su Antología Personal editado por Ediciones Eme


viernes, 15 de noviembre de 2013

IRENE GRUSS / NUEVO LIBRO/ HUMO -Antología Personal-

IRENE GRUSS

NUEVO LIBRO/ HUMO -Antología Personal-

http://www.ruinascirculares.com/ebook/ebook.php?id=38




EN PRIMER LUGAR EL DIBUJO QUE SE "PUNZA", grabado en el cuerpo como la característica de una poética. A partir sin embargo de una enemistad, de un vaciamiento y de la risa. La acción es de trastocar: lo que se altera, lo que se revuelve, a la vez de herir y sangrar. La espalda-papel no se acomoda fácilmente, y la rabia no es ligera: hay una densidad, aunque la risa esté presente. El resultado es Irene Gruss, poemas "antiguos", en su cuestión atemporal y clásica, "un dibujo tan dolido y raro". No hay modo de ver: se repite una lengua confusa, buscando desentrañarla psicoanalíticamente, y la visión (la "evidencia" cartesiana) no produce la anhelada distinción, los límites, los bordes de las cosas, sin por ello llegar a la tiniebla sino a una simple visión astigmática. Y la enfermedad particular (miopía, astigmatismo, o simple ilusión) deforma lo mirado y lo vuelve irreal o inmundo como un pozo ciego. El hablar de la poesía es a nadie, a la pared. La única luz es la ventana propia, visión incompleta, parcial del mundo, la mitad de la verdad, calma y dicha son paradojales, la respiración extenúa, la voz de contralto no es el tono elegido, vidrios y brillos no ayudan a la visión y la tanza no sirve para pescar sino que llega al interrogante puro. Pero la poesía da sus versiones propias, como la de Irene Gruss, crudas, intensas, y con un rigor extraño como una flecha que, casualmente o no, da en el blanco. Aunque parezcan de humo. Ni fe, ni apoyatura científica, no obstante la poesía produce el dibujo dolido y raro, que tal vez sea la belleza.
                                                                                     LILIANA DÍAZ MINDURRY

IRENE GRUSS nació en Buenos Aires a fines de agosto de 1950.
Publicó La luz en la ventana (Ed. El escarabajo de oro, 1982); El mundo incompleto ( Ed. Libros de Tierra Firme, 1987); La calma (Ed. Libros de Tierra Firme, 1991); Sobre el asma (edición de la autora, 1995); Solo de contralto (Ed. Galerna, 1998); En el brillo de uno en el vidrio de uno (Ed. La Bohemia, 2000); La dicha (Ed. bajo la luna, 2004), todos ellos, género poesía, y la nouvelle Una letra familiar (Ed. bajo la luna, 2007). En 2008, la editorial bajo la luna publicó La mitad de la verdad, su obra poética reunida (1982-2007). La pared (ediciones Nudista, Córdoba, Argentina, 2012); Música amable al fin (ediciones mágicas naranjas, 2012); Notas para una tanza (gog y magog, 2012).
Es autora de la antología POETAS ARGENTINAS (1940-1960), Ediciones Del Dock, 2006.
Coordina talleres de escritura desde 1986.
Edita los blogs elmundoincompleto.blogspot.com y lamitadelaverdad.blogspot.com

Humo -antología personal -

sábado, 5 de octubre de 2013

IRENE GRUSS / poemas de LA PARED y reseñas y notas del libro

IRENE GRUSS

dos poemas de su libro LA PARED  y  partes de algunas reseñas y notas acerca del libro



XIV

 Rígida como es,
no acepta tanto punto
de vista. Pareciera
que se marea: chorrea la tinta
o el pincel: la pared
limita: estoy
hasta acá,
dice, y muestra el borde.


 **




XVI


 Cabeza muerta la pared,
echo cal viva sobre esa cabeza
adiós adiós el pensamiento o la flor
allí enredada, la hojita
que titila y se aferra al viento.
No digas más. No digas Nada.



 **







dijo PAULA JIMÉNEZ ESPAÑA

................. Después de La mitad de la verdad, el nombre de su obra reunida editada en 2008 por Bajo la luna, Gruss inaugura con La pared otra mitad de una verdad que –profecía de esta cronista– en su obra no terminará de revelarse. Y no lo hará, justamente, porque mientras su escritura siga urdiendo en las posibilidades del lenguaje y eludiendo todo vano intento de definición, lejos estará de aportarle a la poesía una verdad única y completa. Enhorabuena. “Para nosotros sólo es intentar. Lo demás no es asunto nuestro”, ha dicho Tomás S. Eliot en sus Cuatro cuartetos. El intento de Gruss en este libro es el de desentrañar, a través de versos sutiles, breves, cuasi volátiles, el alma de una pared en particular: la de su propio imaginario. A ella se aproxima a través de un rodeo, de un acercamiento a los temas que este significante privilegiado, musa inspiradora de The Wall y primera pizarra de la historia, aglutina.
“Le hablo a la pared”, dice en el poema inicial. Y este verso es, a todas luces, una bandera blanca, la declaración de un fracaso esencial: el de la comunicación. Pero el poema continúa y su sentido va desplazándose hacia lugares nuevos. En los versos siguientes descubriremos que, más allá de la metáfora de resonancia popular, la poeta ha buscado jugar con la literalidad y señalar una posible elección entre los dos senderos que en el habla se bifurcan: oralidad versus escritura...........................
.............


dijo LORENA CURRUHINCA

Luego de su obra poética reunida, “La mitad de la verdad”, publicada en 2008 por la editorial Bajo la luna llega este nuevo libro. Es un poema entero o dieciocho poemas/fragmentos.
El desafío de comenzar la lectura de un poemario con un título tan perceptible ya obtura y atemoriza a cualquier lector: la poesía de Irene Gruss nunca fue sencilla. Versos/declaración como:
Lo mío es hablarle siempre a la pared, antes que la derrumbe un fuego
o el tiempo simple.

Ah, ilusa,
empecinada en atender lo que calla,
lo que dice.

Ponerse a sí misma como quien escribe, primero y escucha después es una tarea compleja. Implica la espera y ecos ensordecedores. Tirar palabras como pelotas al frontón y no tener la certidumbre de la trayectoria que devolverá el impacto. Uno se convierte -también- en pared receptora. Hay plantas que modifican sus partes para otras funciones: la hiedra, por ejemplo, tiene raíces adventicias que la hacen capaz de adherirse al sustrato –rugoso, áspero- para permitir la elevación de los tallos y así mejorar la captación de la luz. Este ir hacia una fuente lumínica, pero desde la transformación, se asemeja a la voz de Gruss. Ella escribe estirando y quebrando significados, la escritura va hacia un lugar más complicado de alcanzar, el de la incomodidad y polemizar con el propio discurso.
El “No” que se repite a lo largo de todo el poema, ¿es el escrito o es el que le devuelve esa pared? ¿Pero qué es esta pared? La cal quemando, ¿es un aviso? Lo corpóreo de la misma es el motivo para dialogar con ella: “Si no existiera, no sabría qué cosa decir”
A través de lo palpable se pone en tensión lo y el carácter inmutable de los objetos: Guay del que contradiga / lo que la pared dice, el clavo / que sujeta el espejo, la foto / de mamá, sangre /en el muro, la soga / del ahorcado, la de la ropa. La línea vertical sostiene todo ese armamento de construcción personal y familiar. La línea que va de lado a lado sólo sirve para colgar prendas; es una ilusión horizontal.
En esa materia dura transcurre el libro y el riesgo que corre la poeta, ¿cómo trabajar la cadencia con el elemento de clausura propuesto? Y ahí está ese tono irónico, irrumpiendo en cierta lírica establecida; hacer maleable el lenguaje desde el choque contra la pared, con el dolor del golpe. Y aún así, la cadencia es el ir y venir que no cesa: la pared no responde, pero la charla continúa. El stop sólo lo da el sujeto que se queda frente a ella. La resistencia que opone está dada por el material por el que está construida y la simbolización que se le otorga. Esa necesidad de pulcritud ciudadana que impone prohibición a carteles, dibujos, afiches: La gota que horada la piedra: / te amo clau / evita vuelve / boca putos racing / corazón. Entonces, Irene, horada. Va haciendo perforaciones, ahí, en los ladrillos, con paciencia de preso improvisa una especie de pico arqueológico y después esparce las piedritas que sobran para no dejar rastros.
Corro hacia la orilla, / lo que pensabas o simplemente veías / como mar / no era. / El mar es una pared, dices. Entonces, una nueva demolición. El mar ya no es el refugio romántico. Es otro arquetipo de lo infranqueable, de la belleza que es mortalidad.
El tono de este poema es el sonido del puñetazo, de los nudillos sangrando. El estado es de cierta frustración, con la lentitud de la sangre que cae y deja la mancha. …no volverán golondrinas / ni padres ni el benteveo que percute la divina partitura / haya paz / descansen, descansen en paz… declara en el fragmento XVII. Ahora, estamos más solos, Bécquer no nos consuela más. Y continúa: nada que lamentar, / ni un solo quejido ahora: chito. // Escucha el murmullo eterno del No; / es más claro que el agua. Sigue la dureza del No, otra vez la imposibilidad: la muralla que se construye sin ningún impedimento. No hay alegato contra lo evidente, ni salvación. ¿Gruss nos advierte, acaso, de ese lugar que dice que la poesía es la salvación?
Y si la enredadera perenne que cree en la pared / dijera ¡Cuidado, las paredes oyen! ¿Y si el pico con el que cavó antes fue preparándonos para esta grieta? Existen frutos secos que tienen mecanismos de apertura para poder liberar las semillas. ¿Y si todo el tiempo fue una maduración, un periodo de latencia? Ese vuelco en la retórica poética de Gruss es lo que hace una de las mayores poetas argentinas, junto a Juana Bignozzi y Diana Bellessi. En el gesto de hacer dudar de la presencia detrás de la pared luego de mostrarnos el insistente impacto logra tambalear cualquier creencia. Y al final, ¿quién escucha?
*Por Lorena Curruhinca, (Viedma 1981).

LA PARED. Se viene LA PARED. Venimos con LA PARED. 24 de mayo, en Buenos Aires


dijo CARLOS SCHILLING

....Dice lo justo, pero aquí lo justo es un exceso, es casi un acto de locura estética: “Le hablo a la pared/ (Es más bello porque es inútil)”.  La pared se vuelve así una máxima posibilidad y una negación absoluta. Y en ese sentido, el poema de Gruss evoca esos paisajes finales del último Samuel Beckett o del primer Paul Auster. No hay nada, no puede haber nada y sin embargo… “Como un grito/ la pared no responde. Da la elocuencia/ del golpe…”..............................



dijo JUAN FERNANDO GARCIA

.....La obra de la poeta Irene Gruss (Buenos Aires, 1950) se encuentra entre las mejores del presente. Atraviesa estos últimos 30 años con una gubia de lengua poética personalísima. Si tuviéramos que exigirnos una caracterización breve y formal de su poesía , podríamos arriesgar que la ironía en verso corto, el efecto sentencioso, además de una fuerte crítica a modelos estereotipados, hacen de sus poemas pequeñas piezas inolvidables, lacerantes la más de las veces........



dijo JORGE AULICINO

...... Ejemplar recorrido en todo el sentido del término: si se debiera acudir al epítome de la poesía nacida en los setenta en Buenos Aires y de su despliegue, habría que leer, entre unas pocas opciones, la poesía de Irene Gruss. Antes de la guerra, fue poesía de posguerra. Allí se habló y se habla de las cosas en su espíritu, más que del espíritu de las cosas. Todo es aquí azar convertido en convencimiento. La revelación que en su segundo movimiento devuelve el mundo a su lugar, según la consabida percepción del zen, y a nosotros a sus fragmentos imantados. Y aún dirán, pero y ¿la angustia? Contra la pared a la que se habla.




dijo OSVALDO BOSSI

...........Si no me equivoco, la poesía de Irene Gruss, desde sus primeros libros hasta ahora, viene “torciéndole -como diría Denise Levertov- el cuello al cisne” buscando una verdad que fuera, no el espejo, sino el complemento de la realidad. Su contracara y, por añadidura, un monitoreo constante de sus contradicciones.
A veces esta búsqueda se resuelve como  tema. El poema El tono, por ejemplo, gira alrededor de a esa pequeña batalla que todo poema,  entre lo que alcanza a decir y lo que no, pierde y gana cada vez. Cito: Mi voz dice lo que no quiere decir, / mi voz tiene otro tono / lo que quiero decir no lo dice / dice otra cosa. / Lo que no digo a veces lo dice mi voz / o el silencio, el mío, lo dice pero / no se entiende.
Otras veces, aparece directamente a través de un estilo que sufre, en carne propia, su imposibilidad. No importa de lo que se esté hablando, la frase de golpe se detiene y da un paso atrás, como si sonara una alarma donde se le advirtiera: Cuidado, lugar común, tierra habitada por la retórica, palabra hueca, frase hueca, fiasco. Es algo así como un vade retro  pero no dramático, más bien cómico. O tragicómico. En todo caso, la falsa llave no se oculta. Queda, todo el tiempo, ante nuestros ojos. Como una evidencia de verdad  (de verdad negativa por supuesto, pero verdad al fin). Desde ese instante, el poema es un poema y es un anti-poema también. Como un lirismo que, sometido a esta prueba de verdad, saliera fortalecido.
Hasta acá todo bien. El problema es que cada tanto, Irene escribe pequeños libros terribles  e inclasificables como el que hoy, sin ir más lejos, me toca presentar. Libros en lo que se encuentra todo lo anterior, pero además un hermetismo formal y una franca intención simbólica en donde lo que no se dice es tanto, o más importante, que lo que se dice. Pienso en su libro El asma. O en ese otro, En el brillo de uno, en el vidrio de uno, donde se lee en uno de sus fragmentos: Hay algo que no se deja ver / lo que quiso verse y lo que no se quiso. Y enseguida agrega, a modo de comentario: Cierta cobardía hay / en ese progresivo / dejar de ver / o cierto cansancio / de la vista. Sin embargo, ese deseo de ver  “algo que no se deja ver”, a pesar del cansancio, sigue intacto en este nuevo libro de Irene Gruss.
Desde el vamos, el sencillo título La pared, es una promesa de realidad, y es una trampa: parece proponer la larga y minuciosa construcción de un objeto real a través del lenguaje, a lo Francis Ponge, o, para decirlo con sus propias palabras: “la necesidad de rectificarse a favor de un objeto bruto”. Lo curioso, es que  en la escritura de Irene Gruss se da esto, y también otra cosa. Y es ahí, en esa otra cosa, donde la subjetividad se vuelve una antena que desbarata cualquier intención objetiva. El resultado: fragmentos, notas al pie; enunciados incompletos o, que al completarse, muestran inmediatamente las hilachas de una verdad parcial, siempre escurridiza. Sobre todo, por la intervención directa del yo (interpelándolo, algunas veces) frente el objeto en cuestión. En este caso “la pared”.

Material extractado del Blog de Irene : 

 lamitadelaverdad.blogspot.com (casta diva).

http://lamitadelaverdad.blogspot.com/



IRENE GRUSS. Lee el miércoles.

domingo, 2 de junio de 2013

IRENE GRUSS / 1 POEMA : PASAJE / SUS BLOGS / BIOGRAFÍA

IRENE GRUSS


PASAJE



                                           Es un gran pintor Ezra, dijo el tío, sólo
                                           que cuando el pincel está ya sin pintura
                                           no vuelve a la paleta, lo aplica seco,
                                           pincelada tras pincelada, seco como el río
                                           de sus sueños (...)
Jorge Aulicino




Cuando ya no importe
el cuerpo, la humillación de los dientes,
las estrías, la flojedad de un pensamiento
desnudo, humillado como el cuerpo,
y eso que percute y que todos llaman deseo, mi Dios,
¿existe palabra así prosaica o ruin? Cuando no importe el
sentido,
raspa la tela del sentido un pincel seco,
nada más que cerda, restos de pincel
que raspan una tela, vacía, por fin, he llegado al blanco
absoluto,
al defecto.
Cuando no importe,
ni siquiera alcance ni
impresione, mucho menos esto
que algunos creen la flor de la expresión,
Dios mío, qué será eso
sino apenas la burla
o la oquedad de algo parecido
a hemorroides, agua bajo el puente,
humillación, decía. Y no importe
la luz,
nada menos que la luz,
era de día y holgazaneábamos
mirando el cielo entre las copas de los árboles,
abedules en cine ruso; soviético, para ser clara.
Y no importe evidentemente la historia
o el dolor de la historia
o los hechos en sí,
sin perspectiva,
como esa tela raspada, violentada
por un pincel seco, olvidadizo,
a cubierto de la repetición
y del miedo
a morir, a que mueran, a
los que murieron sin mí,
a los que viven sin mí, o cómo puedo estar
sin los que viven, y ya
no importe el color de la cortina, su revoloteo,
eso que pasa no importe
porque no importa el cuerpo
lineal en cada cosa
sobrentendida, sin lucha,
casi perdida o humillada. Y el pasaje no sea mensaje. 



 Irene Gruss, Buenos Aires, 1950
de Notas para una tanza, Ediciones Gog y Magog, Buenos Aires, 2012






Irene Gruss es argentina, nacida Buenos Aires, en 1950. 
Cursó estudios universitarios, de manera incompleta, de Medicina (Universidad de La Plata), Biología (UBA) y Letras (UBA). 
Desde los 8 hasta los 21 años participó en coros bajo la dirección del maestro Antonio Russo e intentó canto individual supervisada por Susana Naidich, pero fracasó o, más bien, opuso la música a la escritura. 
 Formó parte del grupo de poetas (Lucina Álvarez, Rubén Reches, Marcelo Cohen, Jorge Asís, Daniel Freidemberg, Jorge Aulicino, Alicia Genovese, Leonor García Hernando) que fundó, a comienzos de los años '70, el Taller Mario Jorge De Lellis. 
Integró las redacciones de las revistas literarias El escarabajo de oro, El ornitorrinco, El juguete rabioso;
 asimismo, colaboró en distintas revistas literarias como El lagrimal trifulca (Rosario, Santa Fe), Crisis, Diario de Poesía, La danza del ratón, Plural (México), etc. 
Poemas suyos han sido publicados también en distintos medios como La Opinión, Tiempo argentino, Clarín, La Nación, La Capital de Rosario, El Litoral (Santa Fe) y otros en Tucumán, Santa Fe, San Luis, Chubut, Neuquén, etc.

Publicó
La luz en la ventana (Ed. El escarabajo de oro, 1982); 
El mundo incompleto (Ed. Libros de Tierra Firme, 1987); 
La calma (Ed. Libros de Tierra Firme, 1991); 
Sobre el asma (edición de la autora, 1995);
Solo de contralto (Ed. Galerna, 1998); 
En el brillo de uno en el vidrio de uno (Ed. La Bohemia, 2000); La dicha (bajo la luna editorial, 2004), todos ellos, género poesía. 

La nouvelle Una letra familiar (2007) y
 la obra poética reunida La mitad de la verdad (2008) también fueron publicadas por bajo la luna editorial;  
La pared (Ediciones Nudista, Córdoba, 2012);
Música amable al fin (Ed. Mágicas Naranjas, 2012); 
Notas para una tanza (Ed. gog y magog, 2012). 
La antología Poetas argentinas (1940-1960), recopilación, selección y prólogo de la autora, guarda el sello de Ediciones del Dock, 2006.

Recibió, en 1975, el Primer Premio a obra inédita otorgado por la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires y, en 1986, el primer premio en el concurso auspiciado por la Biblioteca Cornelio Saavedra.
 Coordina talleres y clínicas de poesía desde 1986; 
bajo el auspicio del Fondo Nacional de las Artes, ha dictado talleres en distintas provincias del país, como Tierra del Fuego, Río Negro, Chubut, Santiago del Estero, Corrientes y Entre Ríos. 
Desde 1986, también ejerce el oficio de correctora y productora editorial.

Actualmente, edita los blogs elmundoincompleto.blogspot.com (el mundo incompleto)
http://elmundoincompleto.blogspot.com.ar

 y lamitadelaverdad.blogspot.com (casta diva).
http://lamitadelaverdad.blogspot.com/

Irene Gruss

jueves, 30 de mayo de 2013

ARGENTINOS TRADUCIDOS .IRENE GRUSS por STATHIS INTZES

Irene Gruss POR STATHIS INTZES


El mundo incompleto


El reverso del mundo plagado de
margaritas
ondulantes, iluminadas.
El mundo, tal como es,
difícilmente pueda completar
la llegada a las
ondulantes margaritas.
¿Quién necesita esas flores,
quién se queda en describirlas
tal como están, allá lejos,
quién sabe cómo son esas flores?
¿Y si no son margaritas?
¿Si no se llega,
si no se completa el mundo?

a mi hijo




*



Ελλιπής κόσμος



Η άλλη πλευρά του κόσμου βρίθει
από μαργαρίτες που κυματίζουν.
Ο κόσμος, έτσι όπως είναι,
δύσκολα μπορεί να εξασφαλίσει την ανθοφορεία τους.
Ποιος χρειάζεται ετούτα τα λουλούδια,
ποιος καταλήγει να τα περιγράψει έτσι ακριβώς όπως είναι, πέρα μακριά,
ποιος ξέρει πώς είναι ετούτα τα λουλούδια;
Και αν δεν είναι μαργαρίτες;
Αν δεν αρκεί,
αν δεν διασφαλίζεται ο κόσμος;

στον γιο μου



***



Claroscuro
.
Dentro de un rato
todo va a volverse opaco.
Las luces y sombras, que ahora brillan,
se resolverán en una nada
monotónica.



*
Ανοιχτο-σκούρο

Μέσα σε μια στιγμή
Όλα θα γίνουνε διάφανα.
Τα φώτα και οι σκιές, που τώρα λάμπουν, θα γίνουν ένα μονότονο τίποτα.





***


Fugaz
.
No ensucies este momento:
alguien me canta al oído
me dice la palabra siempre.



*


Εφήμερο

Μην καταστρέφεις την στιγμή ετούτη•
Κάποιος μου τραγουδά στο αυτί
μου ψιθυρίζει την λέξη ποτέ.





  • Dedicatoria de Irene Gruss para Alicia Gallegos, en el libro LA PARED

miércoles, 29 de mayo de 2013

IRENE GRUSS / SIRENA

IRENE GRUSS

SIRENA 


Ahora que todavía puedes, canta
tu delirio;
después, sirena encantada por marinos
atados a un poste,
después, sirena de voz dulce y
corazón tenebroso, incapaz
de sostener
no la nota sino la cordura
–elige el mar, no el barco–, después, elegir será
más tarde que inútil: tu canto, sirena,
te desviará a ti misma,
te perderás ahí en cubierta,
en la orilla o allá, en tu casa.
Aprovecha la garganta, ahora
que no tienes pies
en la tierra, marea y
ensordece el oído del humano
hasta que se canse,
hasta que te canses, y el
estruendo
sea como el de un barco que encalla
en el ojo de la tormenta, no en el sonido
cabal de la tormenta. O canta
esa suave y triste canción
que te sabes
de memoria, hasta que el agua misma
se confunda,
o aquella que habla de
cosas alegres,
cosas que duran, cosas
reales, imaginarias, y
tu voz suene tan real o imaginaria
que consterne. Hazlo ahora, sirena,
ahora que la prudencia,
como la noche, llama a víspera,
ahora que la luna, cantante muda,
no te ve ni te altera,
ahora, canta,
sin añorar la muerte y la vida.



De Solo de contralto (Edit. Galerna, 1997), recopilado en La mitad de la verdad, bajo la luna editorial, 2008




sábado, 13 de abril de 2013

IRENE GRUSS / VIAJO

IRENE GRUSS

VIAJO



 "Esto no es natural", dicen;
floto y avanzo por encima de nubes,
allá abajo veo mapas, franjas
o líneas, marea el escuchar conversaciones
por encima de las nubes, el cielo disminuido a una ventanita, no a Dios,
"esto no es
natural, hace calor en mayo pleno",
es otro mundo, voy adonde no sé,
floto como el misterio,
viajo y pendo del aire.




Irene Gruss presentando su antología en España

viernes, 1 de febrero de 2013

IRENE GRUSS / DICHOSOS

IRENE GRUSS

DICHOSOS

Dichosos los que baten palmas
y hacen ruido con los pies,
y contestan a los títeres, al
actor que bromea y ríen,
dichosos
el sordo que canta y silba
y el ciego afinado que mueve su cuerpo
y apunta su cara al cielo.
Dichosos los que saludan
por la calle,
bailan, sueltos
de andar, de nada para perder,
más pudorosos que Dios,
sinvergüenzas, dichosos.
Dichosos los que copulan
dormidos, y al despertar
copulan despiertos,
los viejos que charlan con
sus atadillos, y se burlan de las palomas
y del frío.
Dichosos los que lloran
porque son tristes
y los que ríen cuando
la lluvia empapa lo puesto
a secar, dichosos
el rojo, el azul y el amarillo.

De La Dicha, Ed.bajo la luna, 2004