sábado, 14 de marzo de 2020

Si fuese un río... / INÉS ARÁOZ responde

Octavo Boulevard pregunta : Si fueses un río del mundo ¿Cuál serías ? ¿Por qué?
Inés Aráoz responde:

-Dniéper! En Ucrania se llama Dnipró.
- Porque no tiene principio ni fin,  como el desierto.
- Al Dniéper lo conocí en Gogol.

-           (“Maravilloso  Dniéper en la calma, cuando airoso y sin turbulencias, lleva a través de bosques y de montañas la plenitud de sus aguas. No brama; no se agita. Lo miras y no sabes si viene o si no viene su correntada magnífica. Y parece hecho de vidrio y parece un azulado y espejado camino. Sin medida a lo ancho, a lo largo sin fin, cava y se enreda en el verde mundo. Encanta cuando el sol ardiente en él se mira desde lo alto y hunde sus rayos en las frescas aguas cristalinas y los bosques de la ribera claramente en ellas se reflejan. ¡Verde melena! Con las flores del campo se entreveran e inclinándose en las aguas se miran y no cesan de mirarse. Y no dejan de admirarse de su claridad. Y le sonríen y lo saludan moviendo las ramas. Pero no osarían mirar el corazón del Dniéper; nadie, salvo el sol y el celeste cielo, osaría mirarlo. Raras son las aves que se aventuran hasta su centro. ¡Suntuoso! No existe un río igual en el mundo. Maravilloso Dniéper en las cálidas noches del verano, cuando todo duerme: el hombre, el animal y el pájaro. Y solamente Dios pasea con majestad la mirada por el cielo y por la tierra y con majestad sacude su manto. Y del manto se derraman las estrellas y centellean e iluminan el mundo entero y todas a la vez en el Dniéper se reflejan. A todas las acoge el Dniéper en su cauce tibio. Ni una huirá de él. A menos que se apague en el cielo. El bosque negro, guarecidos los cuervos dormidos y las antiguas montañas partidas, colgando sobre sus quebradas, se esfuerzan en taparlo con su larga sombra ¡en vano!. Nada hay en el mundo que pueda ocultar al Dniéper. Azul, azul,  fluye mansamente caudaloso y durante la noche, acaso fuera el día, hasta muy lejos se lo ve, tanto como el ojo humano pueda ver. Tierno y muy apretado contra la orilla en el frío nocturno, enciende sobre ella un borbotón de plata que refulge como un sable de Damasco. Y él, azul de nuevo, se duerme. También entonces el Dniéper es maravilloso. Y no hay río igual en el mundo. Pero cuando las nubes por el cielo azul encabalgadas van hacia las montañas, el bosque negro se estremece hasta la raíz, los robles crujen y los relámpagos, zigzagueando entre las nubes, de pronto iluminan el mundo entero, entonces, sí, el Dniéper es pavoroso. Encrespadas las aguas, retumban y se golpean contra los riscos y con brillos y gemidos retroceden y lloran hasta inundarse. Así llora desconsoladamente la vieja madre del cosaco despidiendo a su hijo que se ha enrolado. Ebrio de  entusiasmo va él montado en su caballo negro con los brazos en jarra y el gorro echado hacia atrás; y ella, sollozando, corre detrás de él, agarrándolo del estribo, buscando la rienda, rompiéndose los brazos detrás de él y llora desesperadamente”. )  (Nicolás Gógol, EXTRAÑA VENGANZA, cap. X, fragmento. Traducción  del ruso: Inés Aráoz)*

-         - Después lo vi desde el avión 

-           (“Apenas lo vi - esperándome – desde el avión, sentí un tumulto en el pecho. Silencioso, contenido, la vertiente secreta de ese río crecía, se agitaba en mí como un poderoso corazón. Gógol, Biely, y más tarde los ruiseñores del verano en las playas tostadas del Dnipró, me hubieran conducido  en una navegación admirable, estoy segura, hasta la Yalta de Chéjov. Pero no fue así. Aún quedó latiendo, íntimo, el deseo del interminable Dniéper que es la Rusia.)*

-Efectivamente,  estando en Kíev con mi sobrina Florencia,  fuimos hasta el puerto con la intención de navegarlo pero el último barco ya había partido. Quedó pendiente.

·         *(AL FINAL DEL MUELLE, Inés Aráoz, Ed. Leviatán, Bs.As., 2016)
·         *(LA COMUNIDAD, Cuadernos de navegación, Inés Aráoz, Nuevohacer, Grupo Editor Latinoamericano, Bs.As., 2006)


Inés Aráoz, en la Casa-Barco,  marzo 11 de 2020




 si no viene su correntada magnSin mSin SinSSS





Inés Aráoz nació en San Miguel de Tucumán, Argentina, en 1945. 
Realizó estudios de lengua y literatura inglesa y de música en la Universidad Nacional de Tucumán. 
Ha publicado: 
La ecuación y la gracia, 1971; 
Ciudades, 1981 (mención del jurado del Premio Ricardo Jaimes Freyre, 1981); Mikrokosmos, 1985; 
Los intersticiales, 1986 (mención especial del jurado del Premio Nacional de Poesía 1984-1987); 
Ría, 1988 (tercer premio de la Fundación Argentina para la Poesía); 
Viaje de invierno, 1990; 
Las historias de Ría, 1993; 
Balada para Román Schechaj, 1997; 
La comunidad. Cuadernos de navegación, 2007; 
Echazón, 2008; 
Pero la piedra es piedra, 2009; 
Agüita, 2010; 
Notas, bocetos y fotogramas, 2011; 
Rojo torrente de fresas (traducciones del ruso de Anna Ajmátova y Marina Tsvjetáieva), 2012; 
Barcos y catedrales, 2012 ; 
Haré del silencio mi corona, 2013;

Todo estaba diseñado para que el caballo rozase apenas la montaña con su cola,(Edit. leviatán) 2019;
Otras lenguas. Fotografías de Mercedes Roffe y textos de Inés Aráoz ( Palabrava, Santa Fé) 2019;
En 2019 : Premio Literario de la Academia Argentina de Letras por su libro "Al final del muelle"
En 2020: La editorial de la Universidad Nacional de Tucumán publica  "En la Casa- Barco. Obra reunida", la edición contiene casi 50 años de escritura desde su primer libro, "La ecuación y la gracia" 1971 hasta "Al final del muelle" 2016

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