domingo, 22 de junio de 2014

ENRIQUE SALUSTIANA / ALGUNOS POEMAS

ENRIQUE SALUSTIANA / ALGUNOS POEMAS

ENRIQUE SALUSTIANA


ALGUNOS POEMAS




PARTE

Quiero un guerra con muertos,
fragmentos humanos,
vísceras.
Con misiles,
aviones bombarderos,
minas, metrallas.

Quiero dos bandos y sus aliados.

Soldados mutilados,
degustados sin aliento
por las moscas,
los perros,
los gusanos.

Quiero un festín de llantos putrefactos.
Ciudades devastadas,
selladas por las costras
cuyo coro ruega clemencia
ante el exceso.

Quiero el horror
defecando sobre aquel cuyos hijos
se los tragó un cálculo mal hecho.

Campos sembrados con cruces, lápidas,
en donde nunca germinarán las almas.

Quiero una guerra justificada en nada
pero guerra al fin.
Y no un país fallecido,
borrado en balas
cuyas bajas
superen aquellas de una estúpida guerra.







 SANTO


El altar del santo se está quemando
sus velas son una epidemia
que lo ocultan.
La fe ardiente,
el miedo derretido,
la mecha agónica,
zigzaguea su fantasmal ascenso
que desaparece.

El altar del santo se está quemando
cada segundo es una petición
que entierra mis rodillas,
encorva mi espalda
y baja mi cabeza.

El altar de santo se está apagando
nadie lo enciende.
Los puños duermen bajo tierra.






¡HOLA, DOLORES!


Escribo desde las flores anémicas del cementerio.

Desde el vientre alterado
por la cafeína del TEA
sin limón y sin azúcar.

Desde los amores no consagrados.
Desde aquellos inconclusos.
Desde otros clandestinos
que refrescaron con sus ganas
la tierra seca y compacta
de un matero viejo.

Escribo desde un Japón que nunca llegó:
Dōmo arigatōgozaimashita
                                                                                                          
Desde la distancia sembrada en el sofá
haciendo sorbos de manzanilla
cuyas manos en taza sabotean temblorosas.

Desde la orfandad de la pregunta sin respuestas.

Desde la duda, la omisión,
que son otras formas de miedo y crimen.

Desde imbatibles espectros atrincherados que lanzan granadas
entre líneas visibles.

Desde la confesión
donde el secreto asustó con sus caras
esqueletos que nunca volvieron.

Desde el secuestro.

Desde una ciudad y un país
en valses de psilocibios.

Desde la pose pagana de hermosos lechones
brotados en el conuco con libros en la boca
soñando la brasa idólatra.

Desde Cloto, Láquesis y Átropos.

Escribo desde el merengue,
la cerecita,
porque nadie percibió en sus mordiscos
la oruga asfixiada en el centro del pastel.

© Enrique Salustiana




45˚


Inclinados.

Tu peso,
calor y frío.

Ubicua
desde tus labios:
                                                           Bebes la boca.
                                                           Haces nido,
                                                           clavo a la herradura.


Aviva el viento que consume la vela.
Recogidos en el pocillo,
derretidos.

Arribo con tus tejidos en los dientes.

Te viste mi sudor.

Sangrantes,
sisados,
con las pupilas dilatadas.

Guardados.

© Enrique Salustiana




HINCADO


Brizna caída de tu cuerpo
teje alfombras
que ya has barrido,
estancia habitada en fragmentos.

Sombras de vela, mariposa y libro,
vino, manzana y calavera.

La música viste agotada
tus andanzas dormidas en el sofá.

En el aire tu hebras.
En mi cuerpo,
tus hebras.
¡En mi boca tus hebras!
¡Cuánta inevitable agresión!
¡Cuánto desorden, polvo y redundancia
para hablar de golpes
en clave de taxidermia!...

…acelerándolo todo,
                                               y nada,
                                                                       y algo,
                                                                                              y todo.

Tiempos de crimen impune.
Llanto y grito
mudos,
hincan sus dientes.

Me hinco.








Enrique Salustiana
Nace en Caracas en 1971.
 Poeta. 
Egresado de la Escuela de Artes de la UCV, Mención Artes Plásticas. 
Master Multimedia. 
Diseñador Gráfico.
 Postproductor Audiovisual y Guionista. Director Creativo en Cheikon Studio.
 Integrante del grupo de poesía de Edda Armas El Ojo Errante.
 Autor de los poemarios inéditos I Can’t Believe It’s Not Poetry,
 Columpio, 
Plomo Parejo, 
Asomado, 
PixeladoRompa el vidrio en caso de emergencia, Bot-k: el robot poeta y Crónica Caníbales.





foto y diseño : Alicia Gallegos



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