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miércoles, 3 de abril de 2024

UNA PARTE DE LA VERDAD/ Claudia Schvartz/ Comentario de Alicia Gallegos

Claudia Schvartz
UNA PARTE DE LA VERDAD
Editorial Leviatán
narrativa ( relatos)
2021

Recomendado! 

Me gusta mucho el título, UNA PARTE DE LA VERDAD. La tapa es bellísima. 

La autora ya nos ha maravillado con sus poemas, prosas poéticas y sus traducciones.

El libro contiene 12 relatos, con 145 páginas que se leen en su totalidad, porque como debe ser tratándose de narrativa, los textos tienen poder de atracción, en cada uno de ellos sucede el milagro que ansiamos los lectores al abrir un libro, sucede la curiosidad y el deseo de saber que pasará con los protagonistas y las situaciones que atraviesan, sucede la necesidad de seguir leyendo aún cuando sabemos que es hora de cerrar el libro y sucede que apenas surge un momento posible para la lectura estaremos haciéndolo y  cuando terminamos el libro nos queda ese sentimiento de orfandad que a veces lleva a que los autores sigan escribiendo y publicando.

En los últimos días estuve viendo cine, películas que en parte tocan temas relacionados a escritores y su obra. Una de ellas fue "Anatomía de una caída", un film de Justine Triet, escrito por Justine Triet y Arthur Harari, aunque la película aparentemente no tiene nada que ver con el libro que me ocupa, hay algunos puntos que me dejaron navegando las aguas de la reflexión. El libro de Claudia se llama "Una parte de la verdad" y eso es el cimiento y estructura, el nudo y el fin del argumento de la película, esa parte de la verdad que a cada uno afecta, que cada uno cree conocer y que nos será mostrada. No voy a contar toda la película. Uno de los personajes principales es una escritora, en la escena inicial es  entrevistada por una estudiante universitaria, es una escena de una antológica violencia emocional y erotismo, allí pregunta la estudiante algo así : "Usted usa situaciones de su vida real en sus novelas. ¿Recomienda a un escritor que lo haga?". 

Sabemos que el relato admite hechos no ficticios, el modo en que un escritor los usa y aplica me interesa especialmente, esto forma parte de las reflexiones varias en que quedé luego de leer los doce relatos, porque formo parte de la legión de gente  que tal cómo el marido de la protagonista de "Anatomía de una caída" intentamos escribir y buscamos posibles estrategias de construcción de textos en libros logrados.

                                                                      Alicia Gallegos












sábado, 26 de septiembre de 2020

Claudia Schvartz / Retazos

 

Moreíto AntonioOtros sonidos

 

Raros sonidos. Más lejos y cerca el mundo.

Para un recién llegado, otros sonidos son el mundo.

Una descripción del paseo, balaustradas y plazas secas, la dulce inclinación del suelo, las vertientes del acudir. Estamos casi a fines de un siglo desconocido, el xx se asoma sin la alharaca que produjo el 21. Nadie creyó entonces en el fin del mundo. El cine y el automóvil ya andaban haciendo sus primeros pasos, había quien se deleitaba y quienes aborrecían. Pero el fin del mundo no se planteaba en absoluto. (Walser)

Y henos aquí, en el otro mundo.

Con mi particular modo de vivir los recuerdos, hace ya algún tiempo quería leer a Kafka a quien en mi fuero íntimo reconocía no haber leído. No podía abrir juicio dado que solo recordaba fragmentos de sus diarios, anotaciones sobre el teatro, sobre tal o tal actor o actriz, las noches de un país pleno y consciente. Así que por fin limpiando volví a abrir un tomito dos de los escritos de Franz Kafka. Me llamó la atención unas pequeñas muescas en un margen o un pliegue aquí o allá. Pero la cuestión formidable es que todo eso estaba ya leído por mí. Y recordaba cada texto a medida que lo volvía a leer. No sé cuánto tiempo ha pasado desde aquellas lecturas. Pero ahí está, incandescente siempre. El vértigo de la imaginación, el empecinado escritor que existe escribiendo. Y allí inconscientemente me encuentro. Soy lectora leyendo. Tal vez suene pretenciosa pero casi todos los papeles de mis libros aunque no llegan ni ahí, y ni siquiera forjan personajes ni peripecias casi, de todos modos me parece que en el meollo van por ese cauce, aunque bien modestamente. También reconozco que no me atrevo a decir lo que exactamente pienso.

 

Erase una vez un tal Moreíto Antonio. Un muchacho que no lograba decir exactamente lo que pensaba y se expresaba por elipsis a veces muy esforzadas. Fue así que descubrió casi accidentalmente que un frasquito de licor podía ayudarlo mucho. El calor se expandía en su cuerpo y una especie de risa subía de la sangre al hito y allí como un equilibrista, encontraba las palabras que una a una escalonaban el maravilloso placer del espacio. La lengua sí es espacio, se decía relamiéndose de ese dulzor de las tías enlicoradas por la tarde y súbitamente tristes apenas después. ¿Pero cuándo empezaron los arrebatos? Moreíto no podría haberlo precisado porque sombras y luces acompañaban su pensamiento y su acción. Sombras y luces y sobre todo un empecinado silencio que ninguna palabra o soplo atravesaba, rompía, iluminaba… otros sonidos, dijimos… pero ahora reinaba una confusión más amplia cada vez. Y aquellas tías embelesadas antes ahora lo cuestionaban y taladraban con desconfianza y hostigamiento.

El Antiguo Tartamudeo de regreso virulento arrasaba con toda la efímera construcción que andamiaje tras andamiaje había logrado pergeñar. Sí, una construcción efímera, como cualquier vida paisana, sencilla y natural, intocada por la gran especulación y el poderío. La construcción perfecta para un albañil como Moreíto Antonio. Manos acostumbradas a la mezcla, a lo seco y lo húmedo, a lo ácido y cortante. Al frío, y al calor; al vértigo y los olores detestables. Moreíto Antonio no pensaba en dios desde que era pequeño. Había habido tantas tantas cosas que resolver y aprender y someter y doblar y olvidar y beber y tanto dolor en el mundo que había tenido que escuchar y calmar y comprender y olvidar y masticar y soñar tanto tanto… el vértigo y el golpe; la pértiga y la columna… qué lejos el pensamiento de las palabras como brazadas en el aire entre uno y otro equilibrista, esos pasos en el cielo de la carpa ojos en los ojos y la confianza hecha de otro calor –un calor construido en la alternativa de la educación, tal vez y por ejemplo– no , no tendría eso ya. Otro sonido en el aire, la atmósfera de otra época en la curva de la garganta… ¡dónde, dónde! ¡Ah! El saco estrecho sobre la camisa blanca, el cuello semiescondido porque esa prenda no conoce plancha ni cuidado otro que el jabón y el sol en la cuerda, bailando hasta la hora en que el Moreíto Antonio vuelve del trabajo y entonces recorre limpio la zona donde le gusta ser visto y saluda aquí y allá con la sensación de que cada respuesta a su mano curtida, lastimada y gorda de pena es un verdadero puente con el mundo y ese que ha respondido a la vuelta de la esquina entre los breves árboles de las veredas, es un alter de este mundo que lo convoca a seguir y aquí echa en su garguero la celebración que lo pierde. ¡La primera! La primera de la jornada que ya termina y mientras el crepúsculo lo abraza con su fino frío por la espalda, escalofrío sí que sí, Moreíto ya ha descubierto el último escalón y ya resbala por la amplia lengua media y sin sentido y se deja atrapar por su sólida promesa descartada una vez más.

Pues bien, ya es hora de dejarlo un poco solo, que reflexione y comprenda y después de un sueño merecido, a solas la mañana comience lavando su camisa manchada vaya a saber dónde y por qué caminos. Ese lavar en el agua fría inclinado en la humilde palangana de metal es el comienzo de cada día y dos broches sobran para que el aire vivo del día deje perfectamente lisa la camisa, blanca y humilde que lo envalenta cada tarde para terminar su día como solo puede un Moreíto Antonio, castigado desde siempre por ser tan su Moreíto.

–¿Balaustrada…? –Mecha siempre sería reina en el centro de un mundo incomprensible para Moreíto Antonio. No es que no lo viera, simplemente inaccesible, no solo lejos sino que… mundos paralelos, hubiera querido explicarle él a ella que era el sumum de la belleza y la potencia femenina: su modo de sentarse, los muslos cuando se ríe, el descuidado escote que perfuma desde la puerta misma y los rulos en ella tan naturales como ella misma toda. También espontáneo su modo de ignorarlo formidablemente.

–No era desdén sino algo peor, porque no exigía de ella ninguna expresión ni voluntad. Moreíto Antonio se presentaba una y otra vez y asimismo ella olvidaba su nombre y su existencia hasta la próxima vez en que se sentaban casi frente a frente y nuevamente tenía él que presentarse y hacerse inútilmente el gracioso y soportar sin embargo ser observado tras una especie de bruma inaccesible y esa sonrisa espléndida llena de hoyuelos y ensoñaciones seguro no era para él sino para quien tallaba allí de modo incomprensible pues Moreíto Antonio era un agudo observador capaz de predecir muchas cosas misteriosas, y le hubiera querido decir, él no te ama. En cambio yo … soy capaz. Y también de hacer feliz a una persona hermosa, de cuidar y adorar. Incluso como quien tallaba allí nunca podría… entonces el Antiguo Tartamudeo volvía a aparecer y quien no se le reía simplemente se aburría de su fatal desgracia…

Pero llegó el día de Moreíto Antonio.

 

                                                                    claudia schvartz



Claudia Schvartz nació en Buenos Aires (1952). Escritora, traductora y editora, publicó Xímbala (1984), La Vida Misma (1987), Pampa Argentino (1989), Nimia (nouvelle 1993-2018)Tránsito es nombre (2005), Miyó Vestrini o el encierro del espejo (2002 Ed. Blanca Elena Pantin. Venezuela)ávido don (1999 y 2008)que mereció Mención del Premio Nacional 2001-  , Eólicas (2011). En 2015 publica El papel y su futuro, reunión de prosas. En 2018 presenta alcanforPoemas impugnados en 2019.
Participó en lecturas en diversas jornadas poéticas  Compiló, en los años 90, las Antología Erótica y Nueva antología del amor (Leviatán).
Su poesía aparece también en  Analectaliteraria, Cuarta Prosa y Octavo Boulevard sitios virtuales.
Editora responsable de Leviatán de Buenos Aires, desde 2002.


                    La foto es del Archivo General de la Nación Argentina. Foto Inv: 12396

lunes, 8 de junio de 2020

Si fuese un río.../ Ana Cerri responde.../

Octavo Boulevard pregunta: Si fueses un río del mundo...¿cuál serías? y ¿por qué?
           Ana Cerri responde:


Si fuese un río y pudiese elegir mi destino de agua, sería un río subterráneo. Uno de esos que no se sabe dónde nacen y que, con transparencia anónima y oscura, llevan peces ciegos y rosados por oquedades y heridas en las piedras. Uno de esos ríos que no saben de luz, de redes, de anzuelos ni de barcos encallados. Uno esos ríos que le dan de beber a las raíces que se filtran como lenguas entre las piedras y que a veces, como al descuido, se asoman un instante a la fresca penumbra de algún bosque para volver, con la prisa de lo anónimo, al lecho y su laberinto de peces ciegos y transparencia oscura.





Ana Cerri. Rosario, Periodismo y Ciencias de la Comunicación. Escritora, traductora, lectora empedernida. Libro: Límite Oeste.





Para el tema de ríos subterráneos se puede entar en 
"La aventura del saber" : El agua invisible https://www.rtve.es/alacarta/videos/la-aventura-del-saber/aventura-del-saber-13-10-14/2804786/#




                                         

viernes, 29 de mayo de 2020

Inés Aráoz /12 Poemas (II) / AUDIOLIBRO /



Inés Aráoz / 12 poemas (II) es un Audio/Libro que recopila doce poemas seleccionados y leídos por Inés Aráoz en Casa-Barco. El registro de grabación se realizó en el año 2019, a cargo de Lucas Aráoz.


CONTIENE LOS SIGUIENTES POEMAS

1- Alegría 2- Poema IV 3-Notas
4- Un nuevo orden 5- Gógol 6- Rieles de fuego 7- No aminora el tren la marcha 8- Pensando en la poesía 9- Enero 10- Los mutantes III 11- Poema V 12- Echazón


Inés Aráoz nació en San Miguel de Tucumán, Argentina, en 1945. 
Realizó estudios de lengua y literatura inglesa y de música en la Universidad Nacional de Tucumán. 
Ha publicado: 
La ecuación y la gracia, 1971; 
Ciudades, 1981 (mención del jurado del Premio Ricardo Jaimes Freyre, 1981); Mikrokosmos, 1985; 
Los intersticiales, 1986 (mención especial del jurado del Premio Nacional de Poesía 1984-1987); 
Ría, 1988 (tercer premio de la Fundación Argentina para la Poesía); 
Viaje de invierno, 1990; 
Las historias de Ría, 1993; 
Balada para Román Schechaj, 1997; 
La comunidad. Cuadernos de navegación, 2007; 
Echazón, 2008; 
Pero la piedra es piedra, 2009; 
Agüita, 2010; 
Notas, bocetos y fotogramas, 2011; 
Rojo torrente de fresas (traducciones del ruso de Anna Ajmátova y Marina Tsvjetáieva), 2012; 
Barcos y catedrales, 2012 ; 
Haré del silencio mi corona, 2013;
Todo estaba diseñado para que el caballo rozase apenas la montaña con su cola,(Edit. leviatán) 2018;
Otras lenguas. Fotografías de Mercedes Roffe y textos de Inés Aráoz ( Palabrava, Santa Fé) 2019;
En 2019 : Premio Literario de la Academia Argentina de Letras por su libro "Al final del muelle"
En 2020: La editorial de la Universidad Nacional de Tucumán publica  "En la Casa- Barco. Obra reunida", la edición contiene casi 50 años de escritura desde su primer libro, "La ecuación y la gracia" 1971 hasta "Al final del muelle" 2016

Para leer a Inés Aráoz en este blog, hacer clik en :





Si fuese un río.../ María Mascheroni responde.../ Río Chavascate, Córdoba, Argentina

Octavo Boulevard pregunta: Si fueses un río del mundo...¿cuál serías? y ¿por qué?
           María Mascheroni  responde:


un río si fuese un río, la invitación a pensar a imaginarse río es tan fuerte que comienza a correr un río ante mis ojos
la invitación abre un portal   desde mi lugar de aislamiento a un mundo, no el mundo humano, uno como agua que corre bajando de la montaña, de la sierra o atravesando urgente las pampas hacia el mar
el rumor   la música del agua ya no se aquietará
la invitación entra de lleno en mis recuerdos de río, río a la vera, río rodea la piel, río oscuro, corriente traicionera, río cristal, canto rodado por su fuerza, río manso en la superficie, río cascada, río salvaje retumba en desfiladero, río de pez que salta y regresa a pique al agua brillante en esa mañana, río de canoas, de remo, río de amor río rumoroso, río nostalgia de otro río
mi cuerpo salta de un recuerdo a una materia río   de un cauce serpenteado a una corriente imparable   veloz

pero la invitación quiere un río del mundo, un nombre, un por qué  
y el mundo de tan grande adquiere las proporciones más ceñidas a la vida que llevé   a la que llevo  y urubamba  uruguay  azul  durazno  carapachay cosquín  paraná  paranacito
juspe  limay  salado  agua de oro

viví hace tiempo unos meses a la vera de un río serrano, uno de los muros de la casa mediaba con sus aguas   ese río -el que hoy sería- lleva tres nombres: Chavascate, Agua de oro, San Vicente, y alimenta tres poblaciones: Cerro Azul, El manzano y Agua de oro   sus pobladores luchan por la pureza de sus aguas cristalinas y sus suelos, lo que es idéntico a luchar por sus vidas   su caudal fluye aún en la estación seca, su lecho de sílex y arenisca da reflejos dorados
río de saltos, piedra, ollas donde sumergirse, cascadas y en verano crecientes peligrosas

nace en Candonga, en el corazón de las sierras chicas cordobesas, un lugareño cuando le preguntaban por el lugar donde nacían sus aguas extendía un brazo señalando hacia sus vertientes y decía “ a doce kilómetros a vuelo de pájaro   o a diez y ocho si es a paso de hombre”
a vuelo de pájaro entonces cuando cierro mis ojos en busca de sosiego llego a recorrer la orilla del Chavascate, me siento en una gran piedra de un recodo, mi piel recupera el aire de su espíritu, bebo en el cuenco de mis manos el agua de oro y mojo mis pies en el agua fría,   
escucho el agua correr





María Mascheroni,  nació en octubre de 1958 en la ciudad de Buenos Aires. Poeta, psicoanalista, editora.
Publicó: La inevitable curva ( 1997); Impaciencia de la sed ( 2001); Jardín (2004);
El cansancio de los hijos (2011) que recibió el Segundo Premio Municipal;
Hierba sobre el mundo castigado-Colectivo poético involuntario (2017) un trabajo junto a Teresa Arijón sobre poetas argentinos nacidos entre 1955 y 1965, publicado por Hilos editora.
Integra el Consejo editor de Hilos editora desde su fundación en 2010.
Su poesía puede encontrarse en antologías impresas y en revistas y blogs virtuales.
Coordina los talleres de investigación e intervención poética Martes intenso.





http://www.albergueserrano.com.ar/




miércoles, 18 de marzo de 2020

Si fuese un río.../ LILIANA CAMPAZZO responde

 Octavo Boulevard pregunta: Si fueses un río del mundo...¿cuál serías? y ¿por qué?
           Liliana Campazzo  responde:



Una amiga me pregunta : ¿si fueras un río cual serías?


Y esto tan sencillo se me convierte en un dilema .
 Me gustaría ser el Moldava, cruzar de un lado al otro la vieja Praga, ver la cara del Golem reflejada en mis aguas, escuchar a los músicos que se paran en mis puentes, sentir los latidos de todos los relojes que coronan las torres de la ciudad más hermosa del mundo.

Pero no me parece que pueda decir esto, en el actual estado de las cosas, en esta guerra de baja intensidad en la que el capitalismo nos hace vivir, no puedo ser el Moldava, ni tampoco el Danubio tan maravillosamente contado por Claudio Magris.
No puedo .
No me atrevo a ser otro río que no sea el Chubut, un río preso en los campos de Benetton , un río que no alcanza  a llegar al mar sin ser contaminado, un río que no pudo salvar a Santiago Maldonado.
Soy el río Chubut, cruzo por Gualjaina, corro al lado de Piedra Parada, cruzo Los Altares. LLego a regar las chacras en un hilo de agua, y pienso en todos los que mojaron sus pies en mi lecho pedregoso.
Soy un río patagónico, soy un río que puede entre sus piedras regalar un trocito del origen del mundo, una geoda, una punta de flecha de Inacayal.

Parecerá muy ideologizada mi respuesta, pero es que con el tiempo todas mis certezas se corrieron como las piedras redonditas del fondo de los ríos y
tengo  solo dudas y ante las dudas elijo siempre lo cercano, y lo que tiene mala prensa.
                                                                                       
                                                                                                  liliana campazzo
                                                                                          de este lado del río










Liliana Campazzo
Docente, coordinadora de talleres de escritura, talleres de Educación por el Arte, talleres de promoción de la lectura.
 Participa activamente de diversos proyectos de literatura en las provincias de Chubut, Río Negro, Santa Cruz y sur de Chile.
Recibió en el año 1992 el Primer Premio de Poesía en la Fundación del Banco de  Neuquén y el segundo Premio por su poemario "Las Mujeres de su casa" en el marco del Concurso Binacional Patagonia Chile Argentina en el año 1997.
En 2010 su obra Yuyo Seco fue traducida y publicada en Italia, participando de un ciclo de lecturas en Roma, Barcelona, Madrid y en la Casa Argentina de la Cuidad Universitaria de París.
Su obra poética figura en diversas antologías chileno argentinas , en la reciente publicación "Frontera Móvil" de la Editorial Carena de Barcelona , España 2014, en revistas literarias de México, Venezuela y Chile.
Liliana Campazzo trabaja en la Biblioteca de la Legislatura de Río Negro desde el año 2005, coordina espacios de actividades literarias, para los usuarios y para las Bibliotecas Populares que lo solicitan,  organiza Talleres Literarios y de Escritura, en la sede de la Biblioteca y también en localidades provinciales que los requieren.
Ha presentado su Ensayo" Como leer a las poetas Argentinas del siglo XX "en el mes de marzo 2015 en el marco de Festival Federal de la Palabra , realizado en Tecnopolis , organizado por el Ministerio de Cultura de la Nación , el Ministerio de Educación de la Nación y la Conabip, donde realizó también  talleres para el Proyecto Nacional de Poesía en la Escuela.
En el año 2014 fue invitada  al Festival Latinoamericano de Poesía coordinado por el Centro de la Cooperación en Buenos Aires.
 En el año 2015 formo parte de la delegación de Poetas Patagónicos en el Encuentro Internacional de Escritores de La Habana , Cuba.
Su participación en eventos, charlas, talleres, presentaciones de escritores es una constante desde que comenzó su labor como tallerista en Sierra Grande a principio del año 1984 ha sido requerida por las provincias de Neuquén, Chubut, y Santa Cruz en diversas ocasiones para dictar talleres y generar agentes multiplicadores de animación a la lectura.
A fines del año 2015 fue jurado del certamen del Fondo Editorial de Bariloche .
Obras publicadas
  Firme como el acaso- Fundación Banco Provincia de Neuquén 1991
  De no poder- Feminaria revista de Creación para Mujeres 1992
  Las Mujeres de mi casa-  Patagonia Poesía  Aisén –Chile 1998
  Quieta para la foto- edit. Simurg Buenos Aires 2003
   Las voces de escritoras de la Patagonia- Ensayo-
                     Asociación Culturas del Sur del Mundo Chiloé 2004
   Yuyo Seco- Editorial Limón, Neuquén, 2006
   Escritos en el vidrio- los poemas del después-
Editorial Llanto de mudo- Córdoba                
   A boca de pájaro   Editorial Vela al Viento-Comodoro Rivadavia 2011
Los Poemas del Aire, un libro clase B Editorial Vela al Viento Comodoro Rivadavia 2017

En Edición : Fuera de juego Editorial Espacio Hudson




Figura 7. 7. Líneas férreas de la Patagonia en la década de 1940. En relación con el plan de Ramos Mexía se muestran las construidas y las sin construir
http://books.openedition.org/eunrn



Río Chubut , ph Liliana Campazzo


llegando al Rio Chubut, ph Liliana Campazzo


Si fuese un río.../ CLAUDIA SCHVARTZ responde...

Octavo Boulevard pregunta: Si fueses un río del mundo...¿cuál serías? y ¿por qué?
           Claudia Schvartz  responde:



Hubo un momento en mi vida en que algo entrañable me fue quitado y algo deseado me fue dado.
Un escueto ranchito de madera, sin electricidad, muy cerca del Paraná, sobre uno de sus afluentes, el Carapachay. El aprendizaje de esas aguas se fue dando paulatino. Las estaciones, las crecientes, lo aislado, lo reverdecido, la reaparición de los senderos barrosos después de la ocupación del agua… Las bajantes en cambio descubrían enclaves ocultos en las paredes del río de color rojizo … También del aislamiento supe, a veces bendecido, otras aborrecido.
Pero el río era también mi padre que remaba muy joven ganándole al viento para el club Hispano. Una vida previa a la mía que solo aparecía en remisos retazos. Tal vez fuera eso lo que buscaba. O tal vez deseaba metamorfosis. Huellas de esa búsqueda se leen en ávido don.
Allí el horizonte era nocturno, cuando la oscuridad sumía todo paisaje y aparecía un incansable mundo cósmico… en el muelle.
El horizonte es una sed, a veces, viviendo en la ciudad. Entonces corría a la Costanera, atravesaba a paso vivo la reserva y llegaba finalmente al horizonte. Color león y lo celeste cielo. Allí me dejaba penetrar por el espacio, lo abierto y el silencio solo roto por el suave golpeteo del agua, que no olas. Esa amplitud óptica a veces se abría en las calles del centro que yo caminé durante años día a día: repentinamente me asombraba una perspectiva limpia, abierta, en medio de la profusión urbana. Eso diáfano es el cielo del Río de la Plata. Que solo desde el Uruguay se siente como Mar Dulce. Nuestro rico río de tantas aguas.









Claudia Schvartz nació en Buenos Aires (1952). Escritora, traductora y editora, publicó Xímbala (1984), La Vida Misma (1987), Pampa Argentino (1989), Nimia (nouvelle 1993-2018), Tránsito es nombre (2005), Miyó Vestrini o el encierro del espejo (2002 Ed. Blanca Elena Pantin. Venezuela), ávido don (1999 y 2008)- que mereció Mención del Premio Nacional 2001-  , Eólicas (2011). En 2015 publica El papel y su futuro, reunión de prosas. En 2018 presenta alcanfor, Poemas impugnados en 2019.
Participó en lecturas en diversas jornadas poéticas  Compiló, en los años 90, las Antología Erótica y Nueva antología del amor (Leviatán).
Su poesía aparece también en www.cuartaprosa.ar, Octavo Boulevard y Analectaliteraria, sitios virtuales.

Editora responsable de Leviatán de Buenos Aires, desde 2002.






Río Carapachay.



Río Carapachay


martes, 17 de marzo de 2020

Si fuese un río.../ ALEJANDRA PULTRONE responde

Octavo Boulevard pregunta : Si fueses un río del mundo ¿Cuál serías ? ¿Por qué?
Alejandra Pultrone responde:



Invisible
                                                                     Alejandra Pultrone


Nunca me imaginé río.
 Me imaginé mar.
Ese Atlántico portentoso y frío que golpea las rocas desde el Torréon hacia el puerto, en Mar del Plata.
Pasión tremebunda, la definió Victoria Ocampo.
Amor tremebundo, siento yo.
Pero la invitación de Alicia a imaginarme río, me llevó a la infancia, al Río de la Plata.
 El río color león.
Así lo llamaba mi padre en aquellas mañanas de  zoológico y galletitas con formas de animales.

Algunos dicen que Buenos Aires le dio la espalda al río.
Quizás haya ocurrido simplemente que el río se volvió ciudad.
La ciudad junto al río inmóvil, escribió Eduardo Mallea.
Yo prefiero pensar la ciudad junto al río invisible.

Es que lo invisible también anhela eternidad.








Alejandra Pultrone nació en Buenos Aires en 1964.
Realizó estudios universitarios graduándose en la carrera de Letras.
Codirigió el sello de poesía Libros del Empedrado.
Libros publicados: “ La cuerda del silencio” , “Hopper”, Ciudad demolida” “Restos de poda” y “Plaza Washington”.
En 2019 AERI Récords realizó un audio libro con su último poemario aún inédito “ La soledad de los anhelos”.






Club de pescadores de Buenos Aires. Alicia Gelvez ph.

sábado, 14 de marzo de 2020

Si fuese un río.../ REINA ROFFÉ responde

Octavo Boulevard pregunta: Si fueses un río del mundo...¿cuál serías? y ¿por qué?
           Reina Roffé responde:

Sería el Río de la Plata, porque es el río de mi ciudad, de mi infancia. Está ligado a mis recuerdos más entrañables y aparece en lo que escribo como un paisaje de pertenencia que estimula la reflexión. En mi novela El cielo dividido cobra mucha presencia.  La protagonista, de regreso de un largo exilio, en la última página del relato, dice: “(…) por un acto de recogimiento, se ha suscitado en mí como una chispa de vida, que me lleva otra vez al ancho río de brea con la esperanza de ver el horizonte. He visto, eso sí, más espeso el alquitrán que fuera, en su momento, betún líquido y, cierta vez, fondeadero de peregrinos y, originariamente, mar dulce”.

Por alguna razón, le otorgamos a nuestro río elegido cierto poder, creemos que lleva en su caudal el pasado y quizás también el futuro. Lo bueno y lo malo. Desde Heráclito, esta figura nos permite representar distintas instancias del alma. En Borges, con toda claridad, es el tiempo arrebatador, que fluye incesante. Siempre encierra un misterio que nos empeñamos en desentrañar o, bien, en ocultar para los demás en el fondo de sus aguas, con la intención de que ese misterio reverbere sólo en nosotros. El río, para otros pensadores y poetas, surge como elemento que protege o sana, porque es milenario y, consecuentemente, sabio, o como fuente de meditación, en especial, para aquellos que se han marchado de su orilla y han transitado una suerte de errancia o desarraigo peligroso. A veces, sólo sirve para perder la mirada en su belleza -en el caso del Río de la Plata en su imponente magnitud- y sentir, de pronto, algo parecido al síndrome de Stendhal, que nos conduce a olvidarnos, por un rato, del odioso “yo”.







Reina Roffé nació en Buenos Aires. Narradora y ensayista, entre sus obras figuran las novelas Llamado al Puf, Monte de Venus, La rompiente, El cielo dividido, El otro amor de Federico, el libro de relatos Aves exóticas. Cinco cuentos con mujeres raras y el de entrevistas Conversaciones americanas. Es autora, además, de Juan Rulfo: autobiografía armada y de la biografía Juan Rulfo. Las mañas del zorro.





Mapa de 1875. Editorial Robelin
hallado en Biblioteca Digital http://bibliotecadigital.bibna.gub.uy/


                      Imagen satelital del Río de la Plata (NASA)











Si fuese un río... / INÉS ARÁOZ responde

Octavo Boulevard pregunta : Si fueses un río del mundo ¿Cuál serías ? ¿Por qué?
Inés Aráoz responde:

-Dniéper! En Ucrania se llama Dnipró.
- Porque no tiene principio ni fin,  como el desierto.
- Al Dniéper lo conocí en Gogol.

-           (“Maravilloso  Dniéper en la calma, cuando airoso y sin turbulencias, lleva a través de bosques y de montañas la plenitud de sus aguas. No brama; no se agita. Lo miras y no sabes si viene o si no viene su correntada magnífica. Y parece hecho de vidrio y parece un azulado y espejado camino. Sin medida a lo ancho, a lo largo sin fin, cava y se enreda en el verde mundo. Encanta cuando el sol ardiente en él se mira desde lo alto y hunde sus rayos en las frescas aguas cristalinas y los bosques de la ribera claramente en ellas se reflejan. ¡Verde melena! Con las flores del campo se entreveran e inclinándose en las aguas se miran y no cesan de mirarse. Y no dejan de admirarse de su claridad. Y le sonríen y lo saludan moviendo las ramas. Pero no osarían mirar el corazón del Dniéper; nadie, salvo el sol y el celeste cielo, osaría mirarlo. Raras son las aves que se aventuran hasta su centro. ¡Suntuoso! No existe un río igual en el mundo. Maravilloso Dniéper en las cálidas noches del verano, cuando todo duerme: el hombre, el animal y el pájaro. Y solamente Dios pasea con majestad la mirada por el cielo y por la tierra y con majestad sacude su manto. Y del manto se derraman las estrellas y centellean e iluminan el mundo entero y todas a la vez en el Dniéper se reflejan. A todas las acoge el Dniéper en su cauce tibio. Ni una huirá de él. A menos que se apague en el cielo. El bosque negro, guarecidos los cuervos dormidos y las antiguas montañas partidas, colgando sobre sus quebradas, se esfuerzan en taparlo con su larga sombra ¡en vano!. Nada hay en el mundo que pueda ocultar al Dniéper. Azul, azul,  fluye mansamente caudaloso y durante la noche, acaso fuera el día, hasta muy lejos se lo ve, tanto como el ojo humano pueda ver. Tierno y muy apretado contra la orilla en el frío nocturno, enciende sobre ella un borbotón de plata que refulge como un sable de Damasco. Y él, azul de nuevo, se duerme. También entonces el Dniéper es maravilloso. Y no hay río igual en el mundo. Pero cuando las nubes por el cielo azul encabalgadas van hacia las montañas, el bosque negro se estremece hasta la raíz, los robles crujen y los relámpagos, zigzagueando entre las nubes, de pronto iluminan el mundo entero, entonces, sí, el Dniéper es pavoroso. Encrespadas las aguas, retumban y se golpean contra los riscos y con brillos y gemidos retroceden y lloran hasta inundarse. Así llora desconsoladamente la vieja madre del cosaco despidiendo a su hijo que se ha enrolado. Ebrio de  entusiasmo va él montado en su caballo negro con los brazos en jarra y el gorro echado hacia atrás; y ella, sollozando, corre detrás de él, agarrándolo del estribo, buscando la rienda, rompiéndose los brazos detrás de él y llora desesperadamente”. )  (Nicolás Gógol, EXTRAÑA VENGANZA, cap. X, fragmento. Traducción  del ruso: Inés Aráoz)*

-         - Después lo vi desde el avión 

-           (“Apenas lo vi - esperándome – desde el avión, sentí un tumulto en el pecho. Silencioso, contenido, la vertiente secreta de ese río crecía, se agitaba en mí como un poderoso corazón. Gógol, Biely, y más tarde los ruiseñores del verano en las playas tostadas del Dnipró, me hubieran conducido  en una navegación admirable, estoy segura, hasta la Yalta de Chéjov. Pero no fue así. Aún quedó latiendo, íntimo, el deseo del interminable Dniéper que es la Rusia.)*

-Efectivamente,  estando en Kíev con mi sobrina Florencia,  fuimos hasta el puerto con la intención de navegarlo pero el último barco ya había partido. Quedó pendiente.

·         *(AL FINAL DEL MUELLE, Inés Aráoz, Ed. Leviatán, Bs.As., 2016)
·         *(LA COMUNIDAD, Cuadernos de navegación, Inés Aráoz, Nuevohacer, Grupo Editor Latinoamericano, Bs.As., 2006)


Inés Aráoz, en la Casa-Barco,  marzo 11 de 2020




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Inés Aráoz nació en San Miguel de Tucumán, Argentina, en 1945. 
Realizó estudios de lengua y literatura inglesa y de música en la Universidad Nacional de Tucumán. 
Ha publicado: 
La ecuación y la gracia, 1971; 
Ciudades, 1981 (mención del jurado del Premio Ricardo Jaimes Freyre, 1981); Mikrokosmos, 1985; 
Los intersticiales, 1986 (mención especial del jurado del Premio Nacional de Poesía 1984-1987); 
Ría, 1988 (tercer premio de la Fundación Argentina para la Poesía); 
Viaje de invierno, 1990; 
Las historias de Ría, 1993; 
Balada para Román Schechaj, 1997; 
La comunidad. Cuadernos de navegación, 2007; 
Echazón, 2008; 
Pero la piedra es piedra, 2009; 
Agüita, 2010; 
Notas, bocetos y fotogramas, 2011; 
Rojo torrente de fresas (traducciones del ruso de Anna Ajmátova y Marina Tsvjetáieva), 2012; 
Barcos y catedrales, 2012 ; 
Haré del silencio mi corona, 2013;

Todo estaba diseñado para que el caballo rozase apenas la montaña con su cola,(Edit. leviatán) 2019;
Otras lenguas. Fotografías de Mercedes Roffe y textos de Inés Aráoz ( Palabrava, Santa Fé) 2019;
En 2019 : Premio Literario de la Academia Argentina de Letras por su libro "Al final del muelle"
En 2020: La editorial de la Universidad Nacional de Tucumán publica  "En la Casa- Barco. Obra reunida", la edición contiene casi 50 años de escritura desde su primer libro, "La ecuación y la gracia" 1971 hasta "Al final del muelle" 2016